Beneficios de la natación para perros

Beneficios de la natación para perros

Hay perros que adoran el agua, no pueden evitarlo, si ven agua se lanzan a ella sin importarle la época del año en la que se encuentren o si es una playa, una piscina o un charco en mitad de la calzada, y luego hay perros que tienen temor al agua, no quieren verla ni en pintura, y da igual si estás tú con ellos  en las apacibles aguas de tu piscina o si lo que intentas es meterlos al baño para darles una buena ducha. Estos segundos son los protagonistas de miles de vídeos que hay colgados en Internet, vídeos en los que nuestros peludos amigos se esconden, huyen y hasta esquivan a sus dueños para no tener que entrar en el baño. Pero si tienes la suerte de que tu peludín adore el agua tendrás una ventaja, y es que nadar es muy beneficioso para los animales.

No importa si lo hace en el agua de la piscina o en la playa, siempre y cuando las olas del mar no sean fuertes por supuesto, porque los beneficios que va a recibir tu perro a través de la natación son muchos y muy saludables:

  • Ayuda a fortalecer sus músculos y huesos.
  • Los perros que sufren displasia o dolencias en las articulaciones encuentran en la natación una rehabilitación efectiva.
  • Nadar contribuye a curarse otras lesiones menos severas.
  • Aumenta el potencial del metabolismo aeróbico.
  • Le ayuda a coordinar mejor.
  • Pierden grasa acumulada y adquieren agilidad en los movimientos.
  • Lo pasan bien y se refrescan.
  • Mejora su capacidad pulmonar y el estado de su corazón.
  • Es equivalente a practicar cuatro veces más ejercicio en la tierra. Un minuto nadando equivale a cuatro corriendo.
  • Es un ejercicio perfecto para que perros obesos puedan hacer algo de deporte sin dañar sus articulaciones al tiempo que bajan de peso.

Lógicamente, no todos tenemos la oportunidad de tener piscina en casa ni de poder acudir con cierta periodicidad a una playa canina, sin embargo ya hay muchísimos hoteles y residencias para mascotas que cuentan con piscina y, algunos de ellos, la abren en temporada de verano para no residentes al módico precio de dos o tres euros por cabeza perruna.

En Carpe Diem, una de las mejores residencias caninas en Madrid, ya valoran la posibilidad de instalar una piscina de poliéster para sus huéspedes. “Somos conocedores de lo bueno que es para la salud de los canes nadar y disfrutar en el agua, por eso queremos poner una piscina en nuestras instalaciones, para que pueden usarla nuestros alojados durante la época estival, siempre y cuando deseen hacerlo por supuesto”.

La reconocida empresa Poliester Eurosur nos ha confirmado que en estos últimos años ha instalado casi un 30% más de piscinas en casas de campo y chalets con el objetivo de que la use tanto la familia como el perro, y es que esta serie de beneficios están cada vez más extendidos entre la población amante de los animales. Al mismo tiempo, se ha perdido el miedo infundado a contraer enfermedades por culpa de bañarte en el mismo agua en el que se baña la mascota, ya que se ha demostrado que es menos peligroso bañarse con un pero bien cuidado que con otro humano, al menos en este sentido.

Razas más predispuestas a la natación

La mayoría de los perros saben nadar de forma innata. Nadie les enseña, simplemente saben lo que tienen que hacer si acaban dentro del agua, pero hay algunos que ni saben ni pueden nadar ni y otros que no quieren rozar el agua ni con un palo, así que no debemos obligarlos a nada. Por ejemplo, ¿sabíais que la raza bulldog se hunde debido a sus características anatómicas? Pues sí, por mucho que intentemos que naden no lo harán si no llevan un chaleco salvavidas puesto y si los obligamos a permanecer dentro del agua en contra de su voluntad, lo que ocurrirá es que acabarán cogiéndole miedo.

Los perros que mejor nadan:

  • Poodle
  • Setter Inglés
  • Golden Retriever
  • Terra Nova
  • Setter Irlandés
  • Pastor Australiano

Razas que no saben nadar:

  • Bulldog Inglés
  • Francés
  • Terrier Escocés
  • Chow Chow
  • Bulldog

Lo ideal es animarlos a nadar cuando aún son cachorros, pero sin obligarlos, tomándonoslo como un juego, de modo que vayan conociendo el agua sin cogerle ningún miedo. Al principio serán un poco torpes porque su cuerpo se encuentra en pleno desarrollo, pero poco a poco irán ganando coordinación y equilibrio.

Cuando el animal tiene algún tipo de lesión por enfermedad (displasia) o sufre alguna lesión a causa de algún accidente, la natación puede ayudarle. Lógicamente, antes de meternos con él en el agua, es de vital importancia que comuniquemos nuestra intención a un veterinario con el fin de que nos confirme que este ejercicio será positivo para el tipo de lesión que tiene el animal, pero en el 90% de los casos es así ya que, gracias a la natación, en poco espacio de tiempo veremos cómo la recuperación del animal transcurre de forma positiva.

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