Turismo de animales, un nicho por explotar

Turismo de animales, un nicho por explotar

En los últimos años el turismo se ha convertido en el opio del pueblo. Es tal el estrés al que estamos sometidos durante nuestro día a día que siempre queremos escaparnos. Se ha puesto de moda el turismo ecológico, el turismo cultural, el turismo deportivo pero nosotros nos quedamos con el turismo de animales. ¿En qué consiste? Pues en visitar lugares donde podamos ver a los animales en su estado natural. Es cierto que no es barato, pero merece la pena. Hay para todos los gustos.

Es más, como nos indican desde la Escuela Formatic Barcelona, el turismo de animales se ha hecho un hueco para los trabajadores del sector. Por ejemplo, son muchos los profesionales que han apostado por este sector y han montado su propia empresa. Y es que el sector turístico es el motor de muchas economías de países de todo el mundo. Dada su importancia, capital en muchos lugares del planeta, obliga a las empresas a contar con los mejores profesionales para competir globalmente en un sector tan dinámico. Pero son muchos los nichos que no se han explotado. Y el turismo de animales es uno de ellos. A continuación te contamos algunos lugares que no puedes dejar de visitar.

El turismo de animales también se puede denominar turismo sostenible. Y estos son algunos de los lugares que no puedes dejar de visitar.

Islas de los gatos en Japón

Para los amantes de los gatos, Japòn es el lugar perfecto. Ya estamos acostumbrados a ver vídeos en Youtube, pero ahora los podemos ver en directo. Y es que la tierra nipona tiene trece islas donde la población de los gatos es superior a la de las personas. La que más visitantes tiene es la de Aoshima, y por supuesto es conocida como la Isla de los Gato, donde hay seis felinos por cada habitante humano. La única manera de llegar a Aoshima es en barco y hay un máximo de personas permitidas al día. Ahora bien, si eres alérgica a los gatos ya sabes que lo mejor es que no hagas una visita. Eso sí, mucho ojo con las normas, no se puede estar tocando y acariciando a los mininos como si fueran nuestros.

Elefantes en Tailandia

Ya sabemos que hablar de elefantes es una cuestión delicada. En Tailandia estos animales son todo un símbolo, se estima que un 75% de los animales usados ​​en el turismo en Tailandia son sacados a la fuerza de su hábitat natural para ser explotados en atracciones turísticas. Una encuesta realizada por World Animal Foundation concluyó que aproximadamente 1.300 elefantes viven en condiciones terribles en el país, sufriendo privación de comida y largas jornadas de trabajo. Pero por suerte no todos los lugares en este país son así. Hay santuarios de elefantes en Tailandia que trabajan de forma ética, es decir, los animales están en su hábitat natural, son libres para comer y beber, además de vivir sin molestias ni lesiones.

Woodstock Farm Sanctuary

Woodstock Farm Sanctuary (anteriormente Woodstock Farm Animal Sanctuary) es una organización de protección y derechos de los animales de granja, fundada en 2004. Proporciona información relacionada con la producción y el consumo de productos animales a través del rescate, la educación y la promoción. Los fundadores fueron Jenny Brown y Doug Abel se mudaron a Woodstock, Nueva York, en mayo de 2004. Brown y Abel utilizaron su boda como recaudación de fondos para reunir los medios para construir un granero en sus pastos. Ahora brinda refugio a más de 200 vacas, cerdos, pollos, pavos, patos, ovejas, conejos y cabras que han sido rescatados de casos de abuso, negligencia y abandono en un santuario de animales de 23 acres en Woodstock, dos horas al norte de Ciudad de Nueva York. Un lugar que los amantes de los animales no pueden dejar de visitar.

Avistamiento de ballenas en Sídney, Australia

No puede haber nada más bonito que ver a las ballenas es su hábitat natural. Por ejemplo, podemos ver  el “show natural” que las ballenas dan en algunos lugares del mundo durante sus migraciones. Entre mayo y noviembre las ballenas jorobadas salen de la Antártica hacia el norte de Australia para dar a luz a sus crías. En esta ciudad australiana hay muchas zonas dónde se puede observar esta migración desde miradores o en barcos, como Cape Solander y la pequeña península de Barrenjoey Headland.

¿Qué te parece este turismo de animales? Lo que está claro es que es todo un mundo por descubrir y que vas a vivir mil experiencias.

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